miércoles 15 de junio de 2011

Realmente no soy un gran príncipe

"(...)Realmente no soy un gran príncipe...” Y, tendido sobre la hierba, lloró.
Siempre había sido un príncipe. Hoy me han quitado mi planeta, me han quitado a mi rosa. Mi rosa, "a quien escuché quejarse, o alabarse, o incluso a veces callarse".
Nunca hubo una migración de pájaros con los cuales viajar a otros planetas; nunca hubo un rey, ni un vanidoso, ni un borracho, ni un hombre de negocios, ni un farolero, ni un geógrafo; nunca hubo planeta Tierra, nunca un lugar salado, nunca una serpiente, nunca un jardín de rosas, nunca un zorro; jamás apareció un aviador, ni la máquina extraña, ni el cordero, ni la caja, ni el pozo; y jamás vi las estrellas esperando ver en ellas mi rosa. Porque nunca fui un príncipe. Han hecho de mí una rosa más. Y hoy amanecí rosa, y como tal vanidosa, orgullosa, egoísta, exagerada, mentirosa, nociva; hice que él abandonara el planeta, sabiendo que solo hay una manera de regresar.
Hoy amanecí rosa, porque no hay princesas en esta historia. Si hubiesen princesas, no habría necesidad de rosas y actualmente yo soy una de ellas.
Hoy supe que en realidad nunca fui principito.