Tan así de fácil desaparecí. Ahí estaba y después ya no estaba. No sentiste que algo hacía falta, no sentiste que me fui, porque para vos no hacía falta nada. No que hayas fingido, no que fueses insensible, es que desaparecí. Respiré y ya estaba en otro mundo. Y ya no necesitaba respirar más.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada