viernes, 1 de abril de 2011

Viví tanto tiempo acostumbrada a la Ley de Murphy que olvidé que era un hecho.

Detestar trabajar en "equipo". No existe el "yo" en un equipo. No existo en los equipos. Hacer el trabajo escrito. Tomar las fotografías para los afiches. Elegir el diseño, colores, fondo. Votación por los afiches. No dormir bien una semana realizando el proyecto. Penúltimo día, el formato del diseño es menor que el requerido; ergo, la imagen se reventará (pixelear) cuando se mande a la imprenta; ergo, tener que comenzar desde cero. Volver a tomar las fotografías. Equivocarse en el texto en dos de tres afiches. Corregir. Error. Estresarse por la ortografía/gramática de los compañeros. Corregir. Error. Esperar por el diseño final de los afiches, que llegaron horas más tarde en lugar de "en unos minutos". Ir a la Nacional a imprimir el trabajo escrito porque la impresora propia no tenía color magenta. Tener que cambiar de computadora en el cyber porque la computadora inicial no era la que imprimía copias a color. No saber cómo llegar a la imprenta para sacar los afiches. Haber olvidado imprimir el mapa de Google Maps. Preguntarle a la vigilante y recibir una respuesta vaga, pero tener pena de preguntar más específicamente. Llegar a la imprenta y no ser atendido porque la secretaria hablaba por teléfono. Cuando fue colgado el teléfono, alguien más (que llegó después de uno) se interpone en la lista. Reclamar por la puntualidad de uno. Escribibir el nombre en la lista de espera. Esperar a que la diseñadora grite el nombre de uno. Escuchar el nombre, entrar. No saber qué papel escoger. Recordar el tipo de papel que la catedrática mencionó. El formato del diseño es mayor al pliego de ese tipo de papel. La única opción disponible es papel fotográfico. El costo del papel fotográfico es el triple de lo planeado. Sacar dinero mágicamente del aire. Sacar los afiches. Regresar a casa. Cortar el cartón de montaje. Es difícil cortar el cartón de montaje. Qué estrés cortar el papel de montaje. Pegar los afiches en el cartón de montaje. Regañar al hermano por haber ayudado mal a pegar el primer afiche. No haber diseñado la viñeta. Nadie más del "equipo" está despierto. Alguien despertó. No quiere hacer la viñeta. Darse cuenta que la fecha de entrega en la portada del trabajo escrito está mal. Intentar imprimir otra vez la portada. Terminar por uno mismo los afiches, el trabajo escrito, los carteles, la viñeta. Preguntarse incesantemente "¿Dios, porqué nadie me hace caso?". Dejar muchos recordatorios para no olvidar nada mañana (digo, ahora más tarde). Terminar y ser feliz. Dormir y olvidar que existe la Ley de Murphy. Volver a repetir el proceso en el siguiente proyecto de diseño.

"Si hay alguna posibilidad de que las cosas salgan mal, saldrán mal."
"Cuando parece que ya nada puede ir peor, empeora."
"Cuando le parezca que las cosas van mejor, es que se le ha pasado algo por alto."