Ana:-En realidad, sí le hablo. Simplemente que no responde.
Liz:-¿Y si tiene algo en contra de vos?
Ana:-No lo creo.
Liz:-¿Porqué?
Ana:-No lo aparenta.
Liz:-Vos qué sabés. Quizás en su mente sí tenga algo en contra de vos.
Ana:-No importa. Si se empeña tanto en representar ese papel, ¿de qué me serviría que lo destroce? Si es mentira, no sé, es la versión oficial la que termina contando.
Liz:-Vos no le ayudarías a salir de la negación.
Ana:-No está en negación, lo sabe. Si todos estuviésemos orgullosos de lo que hacemos, no existieran los secretos.
2 comentarios:
Si todos estuviésemos orgullosos de lo que hacemos, no existieran los secretos.
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